Campos de fresa II

Me perdí en los campos de fresa, con unos zapatos rojos.

Parecían desaparecer mis pies, mientras cerraba los ojos.

Los labios se tiñeron de néctar,

Y la sangre, se volvió más carmín.

 

Y el corazón aún más  fuerte,

Pidió a gritos volver a verte,

Una tarde en el parque,

 Sin fin.

 

Mis dedos como hormigas

Se enredaron en tu espalda

Y contaron los lunares

Que hoy en día yo echo en falta.

 

Mordí constelaciones

Y me perdí en tus espacios

Y viajé por los rombos

De tu jersey azul.

 

Esa última estrofa no rima

Y la verdad me importa poco

Porque ya no tengo ni tu espalda,

Ni tus lunares,

Ni tus rombos.