Territorio acorazado

saloon

Una casa para los dos tendrá las paredes de colores y muchas ventanas con cortinas.

Un largo pasillo, que recorreremos a besos cada mañana

Enormes lámparas de araña y cristal, y sillones mullidos para echarnos la siesta.

Habrá botes de caramelos en cada habitación, y la cocina olerá a pasteles y vainilla.

Dormiremos bajo un dosel de sueños y bajaremos las persianas si jugamos a querernos.

Los jarrones siempre estarán llenos de flores y el café hirviendo nos llamará silbando.

Bienvenido a la república independiente de mi corazón.