Bifurcada

Yo tenía toda la culpa de lo que estaba ocurriendo. 
Mi brazo derecho flotaba en el aire como una rama y ejercía presión hacia la derecha. Lo mismo ocurría con  mi lado izquierdo pero al revés. Me sentía rota. Cortada por la mitad perfectamente por una línea discontinua que empezaba en la cicatriz de la frente y acababa más allá del ombligo.
Sentía las mejillas desencajadas. Cada una hacia su lado correspondiente. Con la consciencia dividida. Y el corazón más rojo que nunca.
.lachicaimperdible.
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