historia de una caracola

La chica imperdible se perdió del todo entre las olas.
Se sentía pequeña, minúscula, como un puñado de sal entre la espuma marina. Le picaba en los ojos. 
Y lloraba por que los caballitos de mar ya no querían jugar entre las conchas de su pelo. 
No quería volver otra vez a ese desierto con bandidos. Aunque allí le esperaba él.


.lachicaimperdible.
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s