el amor no siempre es tangencial

Se despiden.
Él le besa una mejilla 
y ella resignada, mira al suelo.
Toman caminos paralelos, 
separados por un río de casualidades.
Y al frente, el sol abrasador,
que los quema a los dos.
Él la mira desde lejos
y promete besarle en los labios la próxima vez.
Ella se jura de nuevo no volverlo a ver.

.lachicaimperdible.